lunes 5 de octubre de 2009

todavía NO (poema para NO ser leído) versión extendida

tampoco se lo dedico a nadie

NO conocer NO ver NO enamorarse
NO permitir que todo vaya bien
que todo vaya ok perfecto sobre ruedas NO
y NO reproducirse y NO crecer
multiplicar el NO y NO ser exactos
NO sumar NO salir a la pizarra
decir que NO si dos más dos son cuatro
rotundamente NO
a la distancia más corta entre dos
NO saber NO y NO decir que NO
y NO y hasta tampoco adiós NO te levantes
y NO hablar alemán NO ser y NO viajar

NO abrir los ojos NO desabrocharse
el pantalón y NO encender el móvil
NO masturbarse sin parar y NO
negarse y NO y NO y NO y NO
negarse digo a ser lo que uno nunca
y NO entender el qué NO sé yo cuándo
yo NO jamás yo eso es imposible

NO
       el NO del color negro del vaso
con café la NO afirmación de todo
lo que ha podido ser el movimiento
lo que es latido y lo que es sangre
y lo que es un decir sí claro pues también
esta es mi dirección este es mi número
me llamo tal soy piscis házmelo
aquí donde tu quieras venga y por qué NO encúlame
con todo eso que NO y NO y NO
y córrete en mi boca.


domingo 4 de octubre de 2009

todavía NO (poema para NO ser leído)

NO se lo dedico a nadie

NO conocer NO ver y NO asustarse
NO saber NO y NO decir que NO
y NO y hasta tampoco adiós NO te levantes
y NO hablar alemán NO ser y NO viajar
NO abrir los ojos NO desabrocharse
el cinturón y NO encender el móvil
y NO marcharse sin pagar y NO
negarse y NO y NO y NO y NO
negarse digo a ser lo que uno nunca
y NO entender el qué NO sé yo cuándo
yo NO jamás yo eso es imposible
NO el NO el color negro del vaso
con café la NO negación de todo
lo que ha podido ser el movimiento
lo que es latido y lo que es sangre
y lo que es un decir sí claro pues también
donde tu quieras y por qué NO encúlame
con todo eso que NO y NO y NO
y córrete en mi boca.

viernes 14 de agosto de 2009

instrucciones para irte de vacaciones

Todo lo demás sólo es paisaje. Buscas en Google un hotel rural de cuatro estrellas, una casa perdida en las montañas, un caserón antiguo del siglo XIX con la fachada de color azul, con vistas, con balcones de madera, con un perro que ladra y una vaca que hace muuuu. Llamas por teléfono, reservas una habitación individual para tres noches, 270 euros sin incluir el desayuno, das tu número de tarjeta de crédito, das las gracias, preparas tu equipaje, camisetas, calcetines, libros, ordenador portátil, pomada para la dermatitis, adiós querida y que te vaya bien, coges un tren, un autobús, un taxi, llegas al hotel rural y compruebas que efectivamente tiene cuatro estrellas y una fachada de color azul, con vistas, con balcones de madera, con un perro que ladra y una vaca que hace muuuu. Todo ha sido restaurado, limpiado, pulido, abrillantado, hay sensores de movimiento en cada tramo de escalera, hay ascensor, hay hilo musical. La chica de recepción se llama Carmen. Tu habitación es perfecta, sábanas blancas, toallas blancas, chocolatinas, todo es suave y huele bien. El salón es enorme, los techos altos, hay tapices y muebles antiguos y baldosas y sillones y un espejo, también hay wifi, claro, imprescindible, sin wifi prefieres no venir de vacaciones, no existir, no sentarte en los sillones, no desayunar cruasanes y café y pan con mantequilla. El armario perteneció a los antiguos propietarios y las lámparas también. Podrías vivir aquí durante años. Te haces amigo de las vacas y de las señoras viudas ya mayores que salen a pasear por las montañas, comes forraje y manzanas rojas, muchas verduras, alcachofas, coliflor, no ves la tele porque estás muy ocupado haciendo pan, cortando leña, buscando una vara en que apoyarte, bebes el agua directamente de los ríos, te acostumbras a andar despacio y a toser mientras intentas encender otro cigarrillo, arreglas las goteras del tejado, riegas el jardín, pintas de negro Titanlux las rejas de la puerta y las ventanas y por las tardes te conectas a internet para actualizar tu blog y bajar algo de porno y te sientes feliz y natural como un perro que ladra o una vaca que hace muuu.

viernes 31 de julio de 2009

“Andy como-se-llame”

Esperaban que nos tomáramos en serio aquello en lo que creíamos y nunca lo hacíamos: no éramos intelectuales

A.W.



Donde interviene la matemática no se puede escribir nada. 

Esta es mi filosofía de la A a la B y de la B a la A. De la taza de café con leche de soja y edulcorante a la bolsa de plástico de El Corte Inglés. Tengo el pelo blanco y la piel brillante como un rollo de papel Albal. Enciendo la tele para poder vivir. Uso la tele como referencia, como pequeña novedad dentro de este salón que me sé ya de memoria. La tele es la ventana, es el parque, es el jardín, la tele es el bar y es el paisaje y si le quitas el volumen, la tele es luz. 

Leyendo los diarios de Andy Warhol he descubierto que yo soy Andy Warhol, que mi ojo izquierdo es el ojo del culo que tuvo Andy Warhol en los años sesenta. Cuando Andy murió yo heredé su ojo del culo y empecé a mirarme mucho en los espejos y a tomar pastillas adelgazantes y anfetaminas para estudiar la selectividad.

Lo completo, lo circular, el polígono de área igual a base por altura al cuadrado es una catástrofe. Los números son falsos, los edificios de más de 12 plantas no pueden ser descritos. Necesito el accidente de lo cotidiano, del gesto que no quiere ser nada, que no pretende llegar a ningún sitio, ir a la cocina, abrir el frigorífico, mirar el jamón de york unos segundos, comprobar de nuevo que la leche sigue ahí, que el queso para untar, que las manzanas, que el chorizo ibérico sin gluten, comprobar que el paté de hígado de cerdo está verde y hay que tirarlo, cerrar el frigorífico. Una persona tiene derecho a la iluminación que necesita. Yo necesito la escritura y la luz de la nevera. Sin escritura no existiría nada, el mundo es escritura, un partido de la Champions también es escritura. La palabra es todo lo que somos, exudaciones, tumores, diccionarios, yo soy una palabra, soy un ojo izquierdo, soy la frase escrita sin pensar mientras escucho a Aarón Thomas, mientras veo Sexo en Nueva York, House, Californication y leo y veo y entiendo, ah, el poema es esto, el poema está aquí. El poema que nace de la obsesión, que nace de la enfermedad y los anuncios, que nace de la tecnología que me rodea y me entretiene y me obliga a beber agua mineral natural en botellas azules de litro y medio. El poema que nace de lo inacabado, los libros inacabados, los videojuegos inacabados, las personas inacabadas, las botellas azules de agua mineral natural inacabadas. 

Enciendo la tele, abro un libro de Cortázar, un libro de Ray Loriga, escribo un mensaje por el móvil, día tranquilo: playa, raparme el pelo, 3 lavadoras, siesta, limpiar baño, hablar con editor. A qué hora exacta llegas mañana? La guía Lonely Planet de París dice que camine hasta el número 42 de rue de la Goutte d’Or, una calle adoquinada que parece sacada de un daguerrotipo del s.XIX, luego que gire a la izquierda, luego a la derecha por rue des Poissonniers, donde encontraré carnicerías con muchas ofertas de cabeza de cordero y paquetes de pollo de 5 kg, pero nada de pescado. Supe que me amaba porque no se corría en mi boca.

Sólo en estado de inconsciencia sale escrito el poema, como una hogaza de pan o una pizza cuatro estaciones, con las frases como son y el pepperoni, con las palabras en su sitio y la botella de dos litros de Pepsi. Escribir tres o cuatro horas y luego y después asomarme a la ventana del dormitorio y fumar un cigarrillo y llamar a Michel Djerzinski a gritos y preguntarle si se baja al bar y decir adiós querida y bajar con lo puesto y beber cervezas en el bar, vinos, licores, agua del grifo y dejar que el cuerpo sea más cuerpo y cabeza, tronco, extremidades y conocerme a mí mismo un poco más y pasear por la calle Fuencarral y mirar árboles y contenedores para reciclar plástico, cartón, basura orgánica y tomar pastillas adelgazantes con Fanta de limón como hacía Andy Warhol e ir a fiestas y esperar a que amanezca una y otra vez y volver a casa en taxi y acostarme sin pensar en lo que hice. Lo que no haces, lo que no cuenta, eres un espejo de lo que te rodea.

jueves 16 de julio de 2009

Poematizar

Sentarse en una silla, dice tu horóscopo, pedir un ice late mediano con azúcar, vaso de plástico, pajita, abrir el MacBook Air para escribir el mundo, el café, el vaso de plástico, la pajita, la certeza de escribir y marcharse dentro de una hora de este local con aire acondicionado, levantarse de la silla y no estar solo, salir a la calle Alcalá con 237 palabras por delante, como una procesión, como un cortejo fúnebre, como la línea discontinua de una carretera o un tren de cercanías. 

Escribir que en la mesa de al lado un tipo abre su portátil, que no es un Mac, y bebe un líquido verde con hielo, vaso de plástico, pajita, un líquido luminoso que parece té o pis de gato, el tipo es joven, pelirrojo, alternativo, zapatillas de tela con cuadraditos blancos y negros, camiseta oscura de algodón, los dientes limpios. Te pregunta si hay internet, perdona, que si hay wifi y contestas que no, que ya no hay wifi. Entonces el joven alternativo guarda su portátil, que no es un Mac, y saluda a una chica rubia que acaba de llegar, dos besos, hola, hola, y le dice que no hay wifi, no jodas, terrible, y no saben qué hacer. Se miran. La rubia también trae un portátil, trae una funda de neopreno tamaño portátil, por lo que es fácil deducir que dentro hay un portátil que necesita una red wifi para cumplir la función básica de todo ser humano. Después de nacer y crecer, el ser humano necesita conectarse, beber café, refrescos con burbujas, ir a la universidad, follar, hacer trabajos… si no hay wifi la vida se detiene, la rubia y el joven alternativo con zapatillas de tela con cuadraditos blancos y negros se van, adiós, buscan un espacio con wifi y aire acondicionado para prosperar, reproducirse, sacar el curso adelante, vivir la vida. 

martes 30 de junio de 2009

y versión 4

la camarera es joven y es veloz, entra y sale de la barra
con su bandeja y sus vaqueros apretados,
no sonríe, no habla, no respira,
cada movimiento de su cuerpo es una perfecta adaptación
a los deseos y a las necesidades.

Tiene un buen culo.


culos, etc versión 3

la camarera es joven, es veloz, entra y sale de la barra
con su bandeja y sus vaqueros apretados,
no sonríe, no habla, no respira,
cada movimiento de su cuerpo es una perfecta adaptación
a los deseos y a las necesidades.

Tiene un buen culo.

No importa quién o qué no importa cuándo,
lo importante es que tenga mucho hielo y vitaminas,
whisky escocés y Coca Cola
y ayude a reducir en dos semanas nuestros niveles de colesterol.

La camarera se acerca a mí y pasa de largo
con su bandeja y su buen culo,
pido un café con leche y sacarina.
Prefiero no saber si hay otros hombres
si existen otras mesas que atender.

Yo leo a Girondo, leo el periódico,
leo el gracias por su visita de las servilletas
y el mensaje oculto de un sobre de azúcar,
yo leo o hago como que leo para que la camarera piense que soy interesante,
culto, serio, trabajador, honrado,
que no soy de esos que ya quieren follar en la primera cita,
que saco buenas notas y entiendo algo de cine
que voy a los conciertos y a las exposiciones,
que nunca pierdo el tiempo comprando palomitas
y sé de lo que hablo y 2 + 2 son 4 y 4 y 2 son 6.